8 de cada 10 fracasan, ¿tú de qué lado estás?

Si emprender fuera fácil, la mayoría de las personas tendrían una empresa ahora mismo; eso no es un secreto. Sin embargo, varias encuestas realizadas por entes públicos y privados indican que México es uno de los peores lugares de América para ser un emprendedor. El Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial reveló que el 75% de las PYMEs mexicanas fracasa durante los primeros 2 años existencia.

El Instituto del Fracaso y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) proyectan números similares pintando un panorama sombrío para los emprendedores mexicanos. Para poder ser parte del 25% de MIPYMEs (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas) que supera la barrera de los 2 años, es necesario saber cuáles son las razones por las que la gran mayoría fracasa.

Con respecto a eso, parece que los empresarios y los entes gubernamentales tienen una visión diferente del por qué el índice de fracaso en emprendimientos es tan alto en México. Vamos a empezar por analizar los argumentos que los dueños de negocios consideran más relevantes.

 

Planeación defectuosa

 

La mayoría de los emprendimientos en México comienzan con una buena idea que, en la mente del conjurador, tiene un potencial excepcional. Normalmente, el proyecto se basa en los conocimientos y habilidades que tiene el emprendedor. Y ese, en gran parte, es el problema.

Saber crear programas de computación complejos a la perfección y administrar una organización que se dedica a comercializar soluciones tecnológicas son dos cosas totalmente diferentes. La mayoría de los nuevos empresarios se enamoran de sus ideas y se enfocan en perfeccionar cada pequeño detalle de producción y diseño de producto.

Como resultado, muchos empresarios obvian elementos sumamente importantes como lo es la implementación de procesos operativos. De hecho, el Instituto del Fracaso explica que la mayoría de las empresas tecnológicas tienen una dirección reactiva e improvisada, lo que no les permite prever problemas en líneas de producción, distribución, comercialización, marketing y servicio al cliente, entre otros.

Tal es el caso de Josué Manuel Gio, un emprendedor que aprendió por las malas la importancia de un buen plan de acción. Junto a su hermano, Josué fundó OferCity una plataforma digital con base en el exitoso modelo de negocios de Groupon. Básicamente, la idea era atraer a cientos de miles de usuarios con ofertas en productos de otros fabricantes y cobrar comisión.

Convencidos de que funcionaría, los chicos crearon la aplicación, invirtieron en marketing y empezaron a llevar tráfico a su página web usando a sus habilidades como desarrolladores web. Con este nivel de atención, el éxito estaba más que asegurado, pero la realidad fue distinta.

El modelo de descuentos de OferCity era muy agresivo y Josué no contó con qué los fabricantes no quisieran hacer rebajas tan drásticas. En ese entonces, el modelo de negocios era insostenible sin una fuente de capital considerable y tuvieron que abandonar el proyecto después de haber invertido alrededor de 30,000 USD.

La solución: Antes de hacer una inversión en una empresa, hay que investigar a fondo la viabilidad del modelo de negocio y determinar de manera realista cuál será el costo requerido para mantener el proyecto hasta que se sostenga solo.

Para esto, es necesario tener información de la industria, asesoría financiera y un mercado existente que tenga la necesidad o el deseo de adquirir tus productos o servicios.

Planeación defectuosa, la causa de la mayoría de los problemas en una empresa

Falta de habilidades para vender

 

Vender es una de esas habilidades que no se aprenden en la universidad o en un instituto. Es un rasgo característico que todos los emprendedores más exitosos del mundo comparten y que tienes que desarrollar a través de la práctica y el estudio independiente continuo.

El estudio del Instituto del Fracaso muestra que 70% de los empresarios que fracasaron nombraron la falta de habilidad para posicionar sus productos en el mercado fue un factor determinante. O como explica uno de los entrevistados por el Instituto del Fracaso que quiso mantener su anonimato:

“El producto sí llegó a estar muy bien, sí funcionaba perfecto, pero no lo supimos vender, no lo supimos promocionar.”

La solución: Debes aprender a crear un modelo de “cliente ideal”; esa persona que necesita, quiere y se beneficiaría mucho con tu producto o servicio porque es este tipo de usuario el que tiene más probabilidades de elegirte como su proveedor.

Debes saber donde pasan el tiempo en línea y en la vida real, qué le gusta, por qué le gusta, las razones por las qué compra y deja de comprar, cuáles son sus intereses, necesidades y metas profesionales y personales, entre otros.

Si tu modelo de negocio es B2B, puedes crear publicidad para que te descubran y te den la oportunidad de presentarle su producto. En ese momento, tu objetivo es sacar a flote qué le está impidiendo cumplir sus metas, hacerle ver la necesidad y darle la solución con tu producto.

Cuando tu modelo de negocios es B2C, la estrategia cambia un poco y tu enfoque es hacer publicidad para el segmento de la población correcto. Una vez que tienes su atención, debes hacer que la experiencia de compra sea fácil y agradable. Usa descuentos, compras en línea y tiendas físicas ubicadas donde le sea más conveniente a tu cliente ideal.

Estos son los dos motivos más importantes que mencionaron los emprendedores mexicanos cuando les preguntaron, ¿por qué fracasó tu negocio? Pero, ¿qué piensan los entes gubernamentales?

Habilidades de venta

La mayoría de los emprendedores fracasa por falta de aptitudes empresariales y conocimiento del sistema

 

Varios de los emprendedores entrevistados en el estudio antes mencionado también se quejaron de problemas de financiamientos y procesos gubernamentales excesivamente complejos. Sin embargo, las estadísticas detalladas sobre las MIPYMEs (ENAPROCE) mexicanas publicadas por el INEGI revelan un escenario muy diferente. Empecemos con el nivel de preparación del personal.

Según el reporte, había 4 millones de empresas en México en el 2014 y el 97.6% eran micro empresas y las mismas ocupaban el 75.4% de la fuerza laboral del país, reflejando la importancia del sector. Sin embargo, el estudio indica que sólo 11.5% de estas organizaciones capacitan a sus empleados. En contraste, el porcentaje de empresas pequeñas (55.8%) y medianas (73.7%) que tiene programas de entrenamiento es mucho más alto.

Otro dato que resalta del ENAPROCE de ese año, es que solo el 2.4% de las MIPYMES a nivel nacional solicitó apoyos de programas de promoción o asistencia del gobierno federal. De hecho, sólo el 14.3% de los empresarios encuestados mencionó conocer al menos un programa de promoción y apoyo gubernamental en el 2015.

¿Qué pasa cuando hay un problema? Bueno, el 43.6% de las empresas medianas aplican una solución y establecen protocolos de mejora para evitar que se repitan. Solo un 30.9% de las empresas pequeñas y 9.8% de las micro siguen este ejemplo.

Otro factor importante de la capacidad gerencial de los emprendedores en México, es la implementación de indicadores de desempeño para medir la efectividad del modelo de negocio. Sólo el 30.2% de los negocios medianos monitorean de 3 a 5 indicadores. En contraste, el 65% de las micro organizaciones y el 35.7% de los pequeños emprendimientos no usaban ningún tipo de guía de rendimiento.

Si a esto le sumamos que sólo el 22.7% – 24.4% de los emprendedores encuestados mencionó la falta de financiamiento y el exceso de trámites gubernamentales como barreras que impiden su crecimiento, es fácil llegar a una conclusión.

La gran mayoría de los emprendedores mexicanos no están preparados para administrar una empresa y no conocen todas las herramientas que tienen a su disposición. Esto refleja una falla en el proceso de comunicación de institutos como el INADEM que cuenta con varios programas de capacitación y financiamiento con tasas especiales para MIPYMEs.

Aunque hay muchos otros factores que han llevado PYMEs a la quiebra como habilidades interpersonales débiles y diferencias entre miembros fundadores, parece ser claro que la falta de preparación es la debilidad número uno de los emprendedores en México.

Si quieres que tu emprendimiento sea del grupo que logra superar la barrera de los 2 años y alcanzar el éxito comercial que deseas, debes prepararte para el reto. Entra a la página oficial del INADEM en donde podrás encontrar cursos, entrenamientos e información acerca de créditos con tasas preferenciales.

Si eres del 66.8% de los dueños de negocio que no aceptarían un préstamo bancario por las altas tasas de interés y excesivos requerimientos, visita la página de Aspiria y prueba nuestro calculador de créditos.

 

Aspiria

Please follow and like us:
5